¿Cuál será el papel de la Universidad ante los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Consejo itdUPM 2015

El pasado 15 de julio celebramos el Consejo Anual del itdUPM, en donde realizamos un recorrido conjunto por las actividades y proyectos desarrollados en 2014 y parte de 2015, presentamos la memoria económica y de actividades, y los nuevos miembros que entran en el itdUPM.

También aprovechamos el Consejo para compartir visiones sobre los retos que se presentan con la aprobación, en septiembre de 2015, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Para ello, comenzamos con el vídeo de la intervención de José Antonio Alonso, catedrático de Economía Aplicada de la UCM y codirector del Máster en Estrategias y Tecnologías para el Desarrollo que lanzamos en septiembre, en la Conferencia Internacional “Tecnología e Innovación para el Desarrollo”.

A continuación se celebró un debate entre los miembros del itdUPM sobre las consecuencias de los ODS y la contribución que la Universidad puede ofrecer a estos Objetivos.

Manuel Sierra, director de Cooperación de la UPM, señaló la necesidad de transformar el concepto de Desarrollo: “Aunque los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) han supuesto un cambio, seguimos en un paradigma que necesita cambiar. No sólo hay que hablar de lucha contra la pobreza, sino también de desigualdad y sostenibilidad”.

Ana Moreno, profesora de la ETSI Industriales de la UPM, alertó del riesgo de quedarnos obsoletos. “No es sencillo trasladar mensajes de este tipo -relativos a los ODS-. Tenemos un riesgo de actualización de nuestros mensajes y de nuestra agenda, porque podemos acabar hablando de los ODS de forma global y sin llevarlo a lo concreto“.

Por su parte, Inma Borrella, también profesora en la ETSI Industriales, recordaba que esta nueva agenda tiene que ser universal, “y no sé si el enfoque que la gente hace de los ODS es realmente universal, es difícil unir la agenda entre el desarrollo humano más clásico con las nuevas corrientes“.

Para Carlos Mataix, director del itdUPM, es importante el relato de la Universidad ante los ODS. “Hay que ilusionar a la comunidad universitaria, que sean conscientes de que se pueden estar haciendo cosas muy significativas en la Universidad y de que tiene sentido lo que hacemos”.

Para ello, propuso enseñar escenarios más deseables de vida. “Puede haber una narrativa que no moviliza, del deber, de la injusticia, de la amenaza de cambio climático, que es verdad. Pero lo que puede tener más impacto es proyectarnos como laboratorio vivo de formas de vida, de modos de producción distintos”.

Consejo itdUPM 2015
Consejo itdUPM 2015

Más relaciones con otros actores no universitarios

Julián Briz, Catedrático y experto en Agricultura Urbana, reflexionó sobre la función social de la Universidad. “Hemos vivido en una torre de marfil de endogamia y falta de permeabilidad. La universidad debe tener los mecanismos para saber las prioridades sociales en los que nos estamos moviendo“. Y la clave, señala, es incluir a la propia sociedad, es decir, mantener relaciones con otros actores no universitarios.

En este sentido, Jaime Moreno, director técnico del itdUPM, también señaló el valor diferencial que puede tener la Universidad para conectar con otro tipo de instituciones y personas fuera del ámbito académico. Y destacó la conexión intergeneracional: “No muchas organizaciones tienen la capacidad de tener personas de tan diversas edades como la Universidad”.

Para Leda Stott, directora del programa de Alianzas del itdUPM, fomentar el pensamiento crítico y cuestionar el sistema es fundamental. Para ello, destacó la necesidad de abrir el mundo universitario a actores no tradicionales. “Las Universidades no sueles ser flexibles, pero si de verdad queremos abrir espacios para pensar de otro modo, el trabajo con actores no tradicionales es fundamental”.

Soluciones desde la Universidad

Carlos Gregorio Hernández, profesor en la ETSI Agrónomos, puso el acento en la buena oportunidad que tiene la Universidad, no sólo para contribuir con diagnósticos y sistematización de los ODS, sino también para ofrecer posibles soluciones a los retos que platean estos Objetivos.

David Pastor,  investigador del Grupo de la UPM Biomedical Image Technologies, considera que la Universidad tiene capacidad para transformar cosas, pero eso implica un proceso de autocrítica grande, “para trascender y tener impacto, es decir, para sacarnos de nuestra zona de confort”.

Belén de Benito, catedrática de la Catedrática de la ETSI en Topografía, se preguntó cómo obtener más mecanismos de coordinación que nos permita tener el control de lo que se está haciendo, y conseguir así aunar esfuerzos y evitar iniciar un proyecto que ya se está haciendo en otro lugar del mundo.

Además, también consideró que es necesario cambiar el planteamiento en asignaturas, tesis doctorales, etc. Es decir, como señaló Salvador Doncel, colaborador de la Cátedra Iberdrola en el itdUPM, “deberíamos influir con los ODS en los planes de estudio universitarios“.

Sara Romero, del equipo técnico del itdUPM, destacó el valor diferencial de la Universidad como espacio con margen para la reflexión. “Frente a otras instituciones que tienen plazos más estrictos, la Universidad debe mantener el espacio para reflexionar“.

Para Yolanda Torres, del Grupo de Investigación de Ingeniería Sísmica, los ODS nos están diciendo qué quiere la sociedad dentro de 15 años. “Las soluciones van a venir diseñadas desde la base, y nosotros como Universidad tenemos la experiencia para ver lo que ha funcionado y lo q no ha funcionado”.

Para finalizar, Manuel Sierra se mostró optimista al señalar que los ODS acabarán estando en la centralidad de la propia institución universitaria. “En el programa horizonte 2020, se ve que las tecnologías tienen que dar solución a unos problemas sociales. Por eso, cuando hablemos de cualquier tecnología, deberemos pensar en los efectos de esa tecnología en el desarrollo sostenible”.

Para David Pereira, profesor en la ETSI Agrónomos, todo esto deberá venir acompañado de un cambio profundo de los paradigmas en la Universidad: “En el formativo, ya que deberíamos tener un concepto más abierto y más integrado de la actividad formativa, y en el paradigma de lo técnico, ya que tenemos un enfoque muy positivista”. La tecnología no sólo es la invención de cosas nuevas, señala, sino la integración en un entorno socioambiental al que muchas veces no damos respuesta.